jueves, 28 de mayo de 2009

Eric Clapton en el Royal Albert Hall.

Londres, diez de la mañana. Nos acercamos al Royal Albert Hall desde Hyde Park. El sol ha salido hace ya unas horas. El canto de los pájaros sólo se ve silenciado por los caballos que llegan desde los jardines Kensington, mientras comerciantes y artistas colocan sus cuadros en los puestos ambulantes. Los tímidos rayos de sol traviesan los altísimos arces, las ardillas cruzan de lado a lado buscando la comida que les ofrecen los turistas más madrugadores. Al final del camino se atisba el Albert Memorial y tras él emerge imponente el Royal Albert Hall. Sus ladrillos rojos destacan desde la lejanía y pronto se define la figura circular del teatro. Es un edificio precioso y enigmático. Hacemos las primeras fotos y recogemos las entradas.
Son ya las seis de la tarde y nos acercamos por el mismo camino al Albert Hall., la sensación de tranquilidad que ofrece el gran parque es casi mágica y contrasta con la tremenda excitación y nerviosismo que experimentamos ante una cita mágica. Si el Albert Hall es por fuera precioso por dentro impresiona. Subimos por las amplias escaleras al “Grand Tier” -palco principal-, un acomodador nos dirige a nuestro palco, nos abre la puerta y aparecemos casi de golpe en frente del escenario, encima de la arena, tenemos, probablemente, las mejores butacas del recinto. El Albert Hall impresiona y te deja sin palabras, como aturdido. Se mezclan la sensación de estar respirando historia con la icreible grandiosidad del recinto. Su altura es increíble. Cuatro palcos, ocho mil asientos, la mejor acústica del mundo… Si la sensación desde el primer palco es grandiosa la visión que ha de tener el músico desde el escenario debe ser ya inconcebible. Nos acomodamos en nuestros asientos, casi sin poder articular palabra debido a la inmensa emoción y esperamos mientras intentamos no perder detalle de lo que nos rodea. El aforo empieza a llenarse, llama la atención la increible diversidad del público; parejas muy mayores, chicos y chicas jóvenes, familias enteras que vienen con sus hijos de apenas cuatro o cinco años…
A las 19:30 salen al escenario “The ARC Angels” , una banda de Rock norteamericana liderada por el guitarrista Doyle Bramhall, quien es la segunda guitarra de Eric Clapton habitualmente. La banda suena correcta y nos sirve para ir calentando motores de cara a la gran cita...
Cuando Clapton y su banda están a punto de salir el Albert Hall exhibe un lleno absoluto. Clapton aparece por un lateral del escenario y todo el teatro lo recibe en pie. Como siempre, una sonrisa en la boca y sin articular palabra comienza a tocar los primeros compases de la noche. El primer tema es “Going Down Slow”, el típico blues moderno de Clapton que se pasea por la delgada línea que separa el blues de la balada o el rock. Llegan las primeras sorpresas de la noche pues Eric no toca este tema desde 2001. También hay cambios en la formación de la banda. Andy Fairweather Low sustituye al mencionado Doyle Bramhall. Personalmente prefiero a este último que a Andy, pero el cambio más importante reside en la batería. No está Abe Laboriel Jr que es sustituido por el insulso Steve Gadd. Esto supuso una gran decepción personal pues tenía unas ganas tremendas de volver a disfrutar del siempre fantástico trabajo de Abe. Nunca me gustó demasiado el estilo de Gadd y esto supone un duro golpe. No pasa nada, Eric se está encargando de subirnos la moral. El segundo tema es “Key to the Highway” un blues profundo que Eric toca desde su época con los Dominos allá por los ´70, estamos, además, ante una de las mejores versiones que jamás hayamos escuchado de este clásico. Desde ese momento se nos instala una sonrisa de boca a boca en la cara y ya no vamos a parar de mover los pies al rimo que marca Eric hasta el final del concierto. La banda sale decidida a arrasar y acomete en tercer lugar “Old Love”, éste va a ser uno de los puntos álgidos de la noche. Clapton canta intensamente y cuando llega la hora del solo toca de forma muy pasional. Las primeras notas son una obra maestra. Es todo emoción, además de exhibir una técnica fantástica. La banda improvisa un original final a la canción que le da su punto de frescura... No nos hemos recuperado apenas de la emoción y suenan ya las primeras notas de “I shot the Sheriff” el gran clásico de 1974. La canción que no escuchamos el pasado año en Hyde Park. Suena fresca, como siempre, pero quizá le falte ese puntito de inspiración que demostró la banda a principios de año en la gira por Japón. No obstante nos deja más que satisfechos.
La banda abandona el formato eléctrico y se prepara para ofrecer un set acústico. El primer tema elegido para ello no es otro que “Layla”. Cuando suenan las siete mágicas notas de la intro el público comienza a aplaudir hasta el punto de que casi no oímos a la banda por unos momentos. La emoción es intensa y el gran clásico suena a la altura de la versión “Unplugged” de 1992. El público está ya entregado a Clapton, el concierto podría acabar aquí y aún así nos iríamos contentos a nuestras casas. Pero a un clásico le sigue otro… ahora es el turno del viejo blues “Nobody Knows you when you´re down and out”. Hoy es una gran noche.
El concierto prosigue de forma más que brillante hasta que la banda recupera el formato eléctrico con “Badge”. Clapton sigue exhibiendo técnica y emoción a raudales con viejos blues como “Little Queen of Spades”, “Before you accuse me” o “Wonderful Tonight”. Después llegarían “Cocaine” y “The Crowd” para acabar con un solo pero genial bis, “Crossroads”.
Hemos vivido una noche grandiosa con un gran Clapton en un recinto incomparable. Nos vamos del “gran teatro” impacientes de que llegue la próxima vez de ver al gigante Clapton en directo. Quizá sea este verano, en el Madison Square Garden de Nueva York junto a su amigo Steve Winwood… pero eso ya será otra historia…
La Banda:

-Eric Clapton, voz y guitarra.

- Andy Fairweather Low, guitarra.

- Willie Dicks, bajo.

- Chris Stainton, teclados.

- Tim Carmon, órgano Hammond.

- Steve Gadd, batería.

- Michelle John, voces.

- Sharon White, voces.



Descarga del bootleg:


3 comentarios:

  1. Very impresive the albert hall photo

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  2. Increible, gracias por permitirnos estar ahi, aunque sea a traves de una grabacion, y disfrutar de lo que sin duda ha sido una experiencia inolvidable.

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  3. Grandísimo concierto, lo mejor que vi y veré en la vida.

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